Es conocida por todos la extraordinaria trayectoria de Eduardo Barreiros en el mundo del motor, y así tenemos que tras pasar a diésel los motores de gasolina de sus dos camiones Krupp, decidió ofrecer esa tecnología a terceros, y tal fue su éxito que decidió hacer una fábrica que se dedicara expresamente a ello, trasladándose a Madrid en donde alquiló unas naves en Villaverde, naciendo así la sociedad GISA (Galicia Industrial SA) que fue seguida de Barreiros Diesel, centrando inicialmente su actividad en la ‘dieselización’ de los motores de los camiones ZIS llegados a España como parte de la ayuda de la URSS al bando republicano.
La segunda etapa, que coexistió con la ‘dieselización’, consistió en desarrollar motores diésel propios para montarlos en camiones y automóviles, sustituyendo con ellos en numerosos camiones los motores de gasolina que por motivos técnicos no eran susceptibles de ser transformados a diésel, decidiendo posteriormente Barreiros pasar a construir camiones propios y otros productos como fueron los tractores, grupos electrógenos, autocares, furgonetas y dumpers, siéndole concedido en 1959 el permiso para fabricar 3.000 tractores, y a fin de ganar tiempo había hablado ya en 1958 con la firma alemana Hanomag de Hannover para crear una sociedad conjunta que fabricaría tractores en Villaverde y en la que Barreiros Diesel tenía el 76% y Hanomag el 24%.
Se presentaron dichos vehículos en 1960, y vale la pena señalar que Eduardo Barreiros ya había fabricado un tractor que no llegó a entrar en producción por cuanto el Ministerio de Industria le denegó el permiso en abril de 1954. El acuerdo con Hanomag era de cinco años de duración, tras los cuales, los tractores pasarían a denominarse como Barreiros.
Tras firmar el acuerdo Barreiros mandó un par de motores a Alemania para que estudiaran la adaptación de los mismos a sus tractores, y una vez lograda ésta, en Hanomag mandaron una nota a Villaverde diciendo que “Nunca habían visto un motor mejor para un arado”. La idea era hacer dos modelos, el R545 y el K545, pero este último fue desechado.

Hubo posteriormente más modelos, como los R335; R438 y E500, con motores EB3, EB4 y D24 respectivamente, así como cambios en sus líneas, siendo los tractores Barreiros, junto con los Ebro de Motor Ibérica, los más abundantes en España, exportando muchos de ellos a Centro y Sudamérica a través de la excelente red comercial que Barreiros Diesel había montado en dicha zona, siendo la sociedad SATE (S.A. Tractores de España) la comercializadora.
Lamentablemente, tras la salida de los hermanos Barreiros en 1969, en Chrysler apenas dedicaron tiempo ni esfuerzo a los tractores al ser un tipo de producto que no les interesaba, por lo que estos vehículos fueron perdiendo presencia, y tras la compra de Chrysler Europa por Peugeot, ésta les puso fin, ya que los tractores no figuraban en sus planes, pero aún así los tractores Barreiros siguieron trabajando en nuestros campos e incluso hoy, más de sesenta años después, pueden verse trabajando alguno que otro en algún pueblo de nuestro país, lo que prueba su excelente calidad.
(Artículo de Pablo Gimeno, Comisión Técnica de Historia del Automóvil y de la Automoción de ASEPA)
