Carreteras y lluvias
A veces nos quejamos hoy del estado de algunas carreteras o de algunos de sus tramos, pero bueno será recordar cómo eran algunas de las que transitaban nuestros abuelos o bisabuelos, en especial cuando llovía y se habían formado roderas, y no era infrecuente que debido al agua de algunos vados fallara el encendido, recurriendo en esos casos a la tracción animal y, a veces a otros sistemas, como el de la moto con sidecar en que el “paquete” -que es como se denominaba el pasajero del sidecar- debía “equilibrar” la moto.
La primera imagen nos enseña un coche vadeando sobre el rio Tordera. En la tercera imagen tenemos un coche en la misma carretera entre Campdevànol y Ripoll, con unas impresionantes roderas.
(Artículo de Pablo Gimeno, Comisión Técnica de Historia del Automóvil y de la Automoción de ASEPA).
