En los años 40 y 50 el parque automovilístico nacional era muy escaso y la mayoría de los vehículos procedían de subastas militares o de reformas y recuperación de modelos antiguos, pero también a través de las películas o revistas importadas se conocían las novedades de la gran industria automovilística americana.
Un tipo muy común en los EE.UU. de entonces eran los coches familiares con laterales de la carrocería de madera, que también se vendían en versión furgoneta ligera. Los americanos les llamaban woodies (de madera). El color del resto de la carrocería podía ser cualquiera, pero los laterales eran siempre de madera barnizada, por lo que no es de extrañar que en España fuesen conocidas como rubias.
Este término está recogido en el diccionario de la RAE como: ‘Automóvil con la carrocería total o parcialmente de madera en su color natural, con puertas laterales y, a veces, otra en la parte posterior’.

El término rubia pronto se extendió a cualquier automóvil transformado a carrocería furgoneta, que en España habitualmente eran de chapa.
Haigas
La RAE define el haiga como: ‘Automóvil muy grande y ostentoso, normalmente de origen norteamericano’.
El origen del término hay que buscarlo en la frase el más grande que haiga, forma incorrecta de el más grande que haya, dicha en el concesionario por un comprador adinerado y con pocas letras, representativo de algunos emigrantes que hicieron fortuna en Cuba o Venezuela en los años 50 y 60.

Rancheras
En los años 50 y 60 todas las marcas americanas ofrecían la carrocería familiar conocida genéricamente como wagon. El primer modelo de Ford con esta carrocería se presentó en 1952, bautizada como Ranch Wagon, una opción que mantendría ese nombre a través de los sucesivos modelos en producción. Era la nueva denominación del coche de gran capacidad, que sustituía a la anterior carrocería woody (rubia).
En 1957 también Ford presentó una nueva carrocería con caja abierta que bautizó Ranchero. Por ello no puede sorprender que para los hispanoparlantes, entre la nueva carrocería Ranch Wagon y el Ford Ranchero, naciese ranchera como denominación genérica de los coches de gran capacidad.

En Europa también aparecieron modelos con habitáculo prolongado, con las dimensiones más discretas que los americanos. Una de las primeras marcas en ofrecer este tipo de carrocería fue Peugeot, que la denominó familiar por su posibilidad de disponer de tres filas de asientos.

El calificativo de familiar, utilizado por las marcas francesas e italianas fue el de mayor aceptación en España. Las marcas inglesas utilizan station wagon, como referencia en origen a su mayor capacidad de llevar equipajes a la estación del ferrocarril.
De las rancheras, los haigas y las rubias ya solo queda el recuerdo.
© Copyright: Manuel Lage (presidente C.T. ASEPA ‘Observatorio de Términos de Automoción’
