En la década de 1660 el inglés Robert Hooke inventó el muelle espiral para regular la oscilación rotatoria del volante en los relojes, creando un nuevo elemento motor que sustituiría al péndulo y sus pesas. Gracias al muelle, los relojes se pudieron hacer portátiles e insensibles a movimientos externos como el balan-ceo de un barco, siendo un elemento clave para determinar la longitud geográfica de posición en alta mar.
Al nuevo elemento mecánico se le denominó spring (levantarse, saltar) por su capacidad de volver a la posición inicial tras ser comprimido. Spring en inglés es también primavera, con etimología coincidente por ser la estación del resurgir de las plantas y de la naturaleza en general. Hooke inventaría más tarde el muelle helicoidal, que denominaría helical spring.

En francés se siguió la misma raíz etimológica del inglés y se les denominó ressort y ressort hélicoïdal, derivados del verbo ressortir (resurgir, rebotar).
En español y en italiano, en lugar de fijarnos en la capacidad de volver a la forma original, preferimos poner de manifiesto su característica de contacto blando, recurriendo a la raíz latina mollis: (suave, blando, flexible). Así nació el término muelle, definido por la RAE como: “Pieza elástica helicoidal o espiral, generalmente de metal, dispuesta de modo que pueda utilizarse la fuerza que hace para recobrar su forma natural cuando ha sido modificada por presión o elongación”. En italiano el muelle es la molla, con similar significado.
Resorte
En cuanto al resorte, la RAE lo define como: “Mecanismo que utiliza un muelle para almacenar energía que se libera bruscamente al soltarlo”. En español no es lo mismo un muelle que un resorte porque el muelle trabaja normalmente comprimiéndose o extendiéndose, mientras que un resorte permanece tensionado en un dispositivo de seguridad o en una trampa y solo se dispara cuando salta el seguro.

Ballestas
A principios del siglo XIX otro inglés, Obadiah Elliot, introdujo en los coches de caballos el primer sistema de suspensión efectiva, por medio de ballestas metálicas multihoja, que lógicamente denominaría leaf springs (muelles de hojas). Lo mismo que harían los franceses con sus ressorts à lames.
Pero ya los romanos tenían el término ballista, un arma para lanzar flechas con la forma de arco semielíptico deformable, entonces de madera. La ballista romana daría lugar al término específico para el elemento elástico de forma semielíptica o parabólica, bautizado directamente como ballesta en español y a medias en italiano, donde una ballesta es una molla a balestra.
La ballesta que dispara flechas es en inglés crossbow (arco cruzado) y en francés arbalète (arco ballesta), términos muy alejados de los mecanismos de suspensión.
Resulta sorprendente que, tanto en Inglaterra como en Francia, dos países con amplia historia técnica, se confundan los términos de estos tres elementos mecánicos básicos.
Nosotros lo tenemos muy claro y distinguimos perfectamente lo que es un muelle, un resorte o una ballesta.
© Copyright: Manuel Lage (presidente C.T. ASEPA ‘Observatorio de Términos de Automoción’
