El término garaje tiene origen francés –garage–, acción de garer un vehículo, consistente en poner un vagón en un apartadero o amarrar un barco fuera del muelle, para no interferir con otros trenes o barcos. Podían estar en garage un vagón de tren, un barco y más tarde también un coche.
Los primeros automóviles, que habitualmente no eran de uso diario, se tenían en el garage donde además se le hacían las reparaciones, así en Francia y con el tiempo esta actividad se apropió del término. En francés actual garage es equivalente al taller español y llevan el coche a reparar al garagiste, que sería nuestro mecánico.
Al perder garage el significado de cochera o aparcamiento, el francés de hoy tuvo que recurrir al término de origen inglés parking.
Para nosotros el término garaje está perfectamente definido en el diccionario RAE, en su primera acepción como ‘Local destinado a guardar automóviles’, con los sinónimos de aparcamiento, estacionamiento, parking, cochera. Afinando un poco más podríamos añadir que un garaje es privado y cubierto, y un parking suele ser público y puede ser al aire libre. El concepto español de garaje no comprende actividades de reparación.

Anuncio de garage en Francia, para reparaciones. 1907
Taller. En el diccionario RAE el taller se define como ‘Lugar en que se trabaja una obra de manos’. La etimología y origen del término están bien identificados, habiendo sido los astilleros de construcción de barcos los primeros grandes talleres industriales. Astillero viene del latín astella (astilla), muy adecuado a la construcción de los antiguos barcos de madera. De astillero derivó el término atelier, habitual en francés para otras actividades como el atelier de alta costura, pero poco usado en español, que finalmente se simplificó al actual taller.

En 1864, en España ya había talleres
Una curiosidad en cuanto a los astilleros navales es que tanto en francés como en italiano se llaman ‘canteras’ (chantier, cantiere), cuando en español ese término se refiere únicamente a la extracción de piedra.
En la imagen de la izquierda, la publicidad de esta marca francesa incluía los dos conceptos de garaje y taller. 1909
El nuevo término ‘garaje’ enriqueció nuestro vocabulario como denominación de una cochera individual, mientras que las cocheras, lejos de perderse, pasaron a definir específicamente el espacio de depósito de las empresas de autobuses y de ferrocarril.
Y nuestros talleres pueden enorgullecerse de su noble origen en los astilleros medievales.
© Copyright: Manuel Lage
presidente C.T. ASEPA ‘Observatorio de Términos de Automoción’






