La mayor parte del transporte pesado por carretera se hace hoy con camiones articulados compuestos por una cabeza tractora y un semirremolque. El acoplamiento entre ambos tiene lugar a través de un plato-soporte circular (quinta rueda) que permite el giro relativo entre ambos y que a su vez abraza el pivote (kingpin) del semirremolque a través del cual tira de él.
El concepto de camión tractor y semirremolque fue inventado por A.Ch. Fruehauf en EE.UU. en 1914 para un cliente que buscaba la importante ventaja de tiempo y coste que supondría llegar a destino y soltar la carga con su remolque, quedando el camión disponible para otro viaje. El concepto ya existente de remolque separado presentaba el inconveniente de que el camión tractor tenía que estar también cargado para disponer de adherencia suficiente que le permitiera tirar del remolque.
La idea genial de Fruehauf fue hacer un remolque con su parte delantera apoyada en el camión tractor, con lo que le transfería la carga suficiente para la tracción, manteniendo la ventaja de ser un elemento independiente, desacoplable del tractor y por tanto intercambiable. Era un ‘medio remolque’, sin eje delantero y con unas patas fijas delanteras cuando no estaba acoplado; acababa de nacer el semitrailer (semirremolque).

Semirremolque y quinta rueda Fruehauf, 1914
La quinta rueda y el kingpin
El plato que soporta el peso apoyado sobre la cabeza tractora se denomina quinta rueda, término compartido en inglés (fifth wheel), pero no en francés (sellette)) ni en italiano (ralla). El arrastre del camión se transmite a través de un pivote del semirremolque que se aloja en el centro de la quinta rueda, donde queda bloqueado. Su denominación americana de kingpin ya está adoptada en la mayoría de los países europeos por su especificidad para esta aplicación.

El kingpin entra en la quinta rueda y queda bloqueado.

En España el dispositivo y la denominación de quinta rueda ya lo utilizaban en el siglo XVI los carruajes pesados con eje delantero rígido que pivotaba en su centro para girar. En la foto del denominado ‘carro triunfal’ de la Catedral de Ávila, se puede ver una quinta rueda de madera con pista metálica que giraba bajo la viga central (levantada en la foto), también provista de una placa metálica por debajo, para la fricción con la quinta rueda.
Este primitivo sistema evolucionó a una doble rueda metálica horizontal entre el eje delantero y la caja.
La quinta rueda está inventada desde hace siglos.
© Copyright: Manuel Lage (presidente C.T. ASEPA ‘Observatorio de Términos de Automoción’
