El comisionado especial para la Reindustrialización del Gobierno de España, Jaime D. Peris Pascual, ha indicado durante la clausura de los XIV Premios del Motor, organizados por elEconomista.es que España tiene los elementos necesarios para liderar la movilidad del futuro en Europa.
El sector de la automoción se encuentra inmerso en una transformación sin precedentes impulsada por la electrificación, la inteligencia artificial y la descarbonización. En este escenario de transformación, España no solo busca mantener su estatus histórico, sino dar un paso al frente. En este sentido, Peris Pascual ha indicado que España tiene los elementos necesarios para liderar la movilidad del futuro en Europa.
Para conseguir ese liderazgo, nuestro país debe desarrollar “nuevas capacidades industriales, atrayendo inversiones de alto valor añadido, fortaleciendo la cadena de suministro mediante el desarrollo de software de inteligencia artificial, de baterías, de materiales…”, ha indicado Peris Pascual, quien ha incidido en que “contamos con una industria consolidada, con una red de proveedores altamente especializada, con centros tecnológicos y universidades de referencia internacional y profesional y profesionales altamente cualificados. No en toda Europa tienen esto. Debemos convertir esas fortalezas en ventajas competitivas”.
A este respecto, hablar hoy de automoción ya no es únicamente hacerlo de fabricar vehículos, es hablar de innovación, de tecnología, de energía, de empleo, de soberanía tecnológica, de competitividad y de industria. Y todo ello en un contexto de grandes obstáculos como la pandemia, las crisis energéticas, la escasez de semiconductores o las tensiones geopolíticas. “Han sido piedras en el camino que este sector ha ido sorteando y superando, creando una condición de seguridad económica y autonomía estratégica para Europa. Todo eso es reindustrializar”, ha destacado el comisionado especial para la Reindustrialización del Gobierno de España.
Esta visión se alinea directamente con las directrices de la Comisión Europea y el informe Draghi, que sitúa la innovación, la descarbonización y la reducción de dependencias como ejes estratégicos. Para el Gobierno, este proceso de cambio es la base de la nueva economía: “Reindustrializar no es volver al pasado, es construir, es ir a una industria más digital, más limpia, más resiliente y más capaz”, ha subrayado Peris Pascual.
En este mismo sentido, las exigencias climáticas del Pacto por una Industria Limpia no deben verse únicamente como un imperativo, sino como un motor de atracción de capital: “La transición climática debe contemplarse no solo como una obligación ambiental, sino también como una estrategia de competitividad, crecimiento e inversión”, ha argumentado el representante del Ejecutivo.
Las cifras del liderazgo
En la nueva movilidad que se está dibujando, España parte desde una posición privilegiada: el sector representa el 10% del PIB español, genera más de 2 millones de empleos directos e indirectos y España es el segundo fabricante de Europa y noveno productor del mundo.
Los datos hablan por sí solos: durante el primer semestre de 2026, las matriculaciones de vehículos crecieron un 6,2%, alcanzando las 647.000 unidades. Un progreso especialmente palpable en el ámbito de la electrificación: en lo que va de año, se han matriculado 141.000 vehículos electrificados, lo que supone ya un sólido 22% de la cuota total del mercado.
Para canalizar este potencial, el Gobierno ha desplegado el Plan España Auto 2030, una estrategia consensuada con el sector y que busca, según Peris Pascual, “reforzar la innovación, generar empleo y consolidar las capacidades tecnológicas”. La premisa es clara: “La política industrial debe traducirse en resultados tangibles”.
Entre los instrumentos desplegados destaca el PERTE del Vehículo Eléctrico y Conectado, que ya moviliza más de 2.600 millones de euros para modernizar líneas de producción e innovación en más de 330 empresas. Asimismo, para estimular la demanda, Peris Pascual ha destacado el impacto del programa Auto Plus, dotado con 400 millones de euros para este 2026 con efectos retroactivos desde enero, enfocado en “ofrecer estabilidad tanto a consumidores como a empresas” para la adquisición de vehículos de cero emisiones.
En lo que respecta a una de las demandas históricas del sector, la infraestructura de carga, el representante público ha señalado que si bien España ya supera los 40.000 puntos públicos de recarga, “tenemos que continuar duplicando o triplicando esos puntos para crear confianza en los ciudadanos y garantizar la movilidad eléctrica”.
‘Bien hecho en España’
El ejecutivo español busca atraer proyectos que aporten, en palabras de Peris Pascual, “empleo estable, arraigo industrial, transferencia tecnológica y oportunidades para nuestros proveedores”. Bajo el distintivo ‘Bien hecho en España’, se quiere “testear que todo el que venga aporte capacidad industrial y tecnología transferida a nuestro país”.
De este modo, la futura Ley de Industria y Autonomía Estratégica debe dotar a España de este instrumento “para proteger nuestras capacidades estratégicas, favorecer inversiones y reforzar la resiliencia de las cadenas de suministro, acompañando la transformación tecnológica de sectores esenciales como este a largo plazo”. Y en todo esto es esencial la colaboración público-privada: “Sin las empresas esto no es posible. Ninguna administración por sí sola podrá transformar. Los grandes avances en la industria siempre han sido fruto de un trabajo conjunto entre empresas, administraciones, centros tecnológicos, universidades y trabajadores. Esa cooperación constituye una de las principales fortalezas de nuestro país”.
Haciendo un paralelismo con los años 60, cuando el mítico SEAT 600 transformó la economía española, Peris Pascual asegura que España vuelve a estar ante una oportunidad histórica y de una magnitud comparable, pero con un tablero de juego más complejo. “El desafío ya no consiste únicamente en fabricar, sino en liderar la innovación, la digitalización, la descarbonización y la movilidad”.
Con todo, “cuando avanza la automoción española, avanza nuestra industria, avanza nuestra economía y avanza también una Europa más innovadora”, ha concluido Peris Pascual.
