Faconauto y AEDIVE lanzan una guía para desmontar mitos y aclarar las dudas más comunes sobre la recarga. Sylvia Longás en eleconomista.com.
La carga del vehículo eléctrico continúa siendo uno de los principales focos de duda entre compradores y usuarios, pese a tratarse de un proceso seguro, regulado y cada vez más accesible. Para ofrecer información clara, rigurosa y útil, Faconauto y AEDIVE han presentado el Decálogo de la Carga del Vehículo Eléctrico, el segundo documento de una serie divulgativa impulsada por ambas organizaciones para acompañar al ciudadano en la adopción de la movilidad eléctrica.
Tras el primer Decálogo de Seguridad del Vehículo Eléctrico, centrado en desmontar mitos sobre incendios y fiabilidad, este nuevo texto pone el acento en cómo, dónde y de qué manera cargar un coche eléctrico con total tranquilidad, tanto en el ámbito doméstico como en la red pública.
El documento parte de la idea de que cargar un vehículo eléctrico es un proceso sencillo y seguro, siempre que se realice con instalaciones adecuadas, equipos certificados y siguiendo las recomendaciones técnicas. La carga, subrayan ambas entidades, no debe entenderse como una barrera, sino como un hábito integrado en la rutina diaria del usuario.
Diez claves prácticas para recargar con confianza
El Decálogo de la Carga del Vehículo Eléctrico recoge diez principios esenciales que explican de forma pedagógica el funcionamiento real de la recarga y despejan las dudas más habituales.
Entre los aspectos más relevantes, el documento diferencia claramente entre recarga en corriente alterna (AC) y recarga en corriente continua (DC). La primera, con potencias habituales de entre 3,7 y 22 kW, es la opción más común, económica y adecuada para el día a día, ya sea en viviendas, garajes comunitarios, lugares de trabajo, parkings o vía pública.
La recarga en corriente continua, por su parte, está pensada para viajes largos o desplazamientos puntuales, con potencias que parten de los 50 kW y superan los 400 kW en los cargadores ultrarrápidos. Su objetivo es recuperar gran parte de la autonomía en pocos minutos y facilitar los desplazamientos de larga distancia con una experiencia cada vez más similar al repostaje tradicional.
Localizar los puntos de carga
El decálogo también pone el foco en el crecimiento de la red pública de recarga, cada vez más digitalizada, accesible e interoperable. En España, los usuarios pueden localizar puntos a través de aplicaciones como Reve, consultar disponibilidad en tiempo real y pagar tanto mediante apps como con tarjeta bancaria. A nivel europeo, la interoperabilidad permite utilizar una sola plataforma para acceder a distintos operadores.
Otro de los puntos clave es la diferencia entre potencia y energía, fundamental para comprender los tiempos reales de carga. Mientras la potencia (kW) determina la velocidad, la energía (kWh) marca la capacidad de la batería. El documento ofrece reglas prácticas y ejemplos concretos para que el usuario pueda calcular tiempos de carga y consumo de forma realista.
Seguridad, instalaciones profesionales y garajes comunitarios
El decálogo insiste especialmente en la importancia de contar con instalaciones profesionales, diseñadas conforme a normativa y ejecutadas por empresas autorizadas. Las protecciones eléctricas específicas y el uso de equipos certificados son esenciales para garantizar la seguridad del vehículo y de la propia instalación.
En el caso de los garajes comunitarios, el documento recomienda informar siempre al administrador de fincas, de modo que la instalación quede registrada y se refuerce la seguridad colectiva, facilitando además la actuación de los servicios de emergencia si fuera necesario.
También se destaca el valor de la carga inteligente, que permite programar horarios, aprovechar las horas de menor coste energético e incluso utilizar la energía generada por instalaciones fotovoltaicas, optimizando así la factura eléctrica.
El concesionario, prescriptor clave del vehículo eléctrico
Desde Faconauto subrayan que el concesionario desempeña un papel esencial no solo en la venta del vehículo, sino en el acompañamiento del cliente durante todo el proceso de adopción.
“Muchos compradores creen en las ventajas del vehículo eléctrico, pero aún necesitan claridad en aspectos muy concretos del uso diario, como la recarga. Este decálogo es una herramienta práctica para que los concesionarios puedan ofrecer información rigurosa, comprensible y útil en un momento clave de la decisión de compra”, afirma José Ignacio Moya, director general de Faconauto.
Por su parte, Arturo Pérez de Lucia, director general de AEDIVE, destaca el carácter divulgativo del documento: “Este decálogo contribuye a acercar la movilidad eléctrica a los ciudadanos y a frenar falsas creencias sobre la recarga, tanto en el hogar como en la red pública, aportando información precisa y contrastada”.
El documento está disponible para descarga gratuita en la web de Faconauto y en la web de Aedive, y se distribuirá a través de la red de concesionarios como material informativo de apoyo para clientes y usuarios.
