CESVIMAP presenta el ‘Libro Blanco de la posventa sostenible’, hoja de ruta hacia una reparación responsable. La compañía impulsa la posventa sostenible, tras recuperar más de 1,5 millones de piezas en 20 años. Cristina Bisbal en mapfre.com.
Cesvimap ha presentado recientemente el ‘Libro Blanco de la posventa sostenible’, una obra de referencia que reúne los principales retos, tendencias y oportunidades para acelerar la transformación del ecosistema de la posventa del automóvil. Elaborado por el equipo de expertos de Cesvimap con la aportación de Mapfre y el conocimiento de asociaciones y profesionales del sector, el documento propone acciones y estrategias concretas para avanzar hacia un modelo más responsable, eficiente y alineado con los objetivos ambientales actuales.
Una visión integral del cambio
El libro aborda la sostenibilidad desde toda la cadena de valor: desde la movilidad inteligente y las nuevas propulsiones hasta las prácticas de taller, la segunda vida de los componentes del automóvil y el papel dinamizador de aseguradoras y centros tecnológicos. La obra se enfoca hacia la economía circular, la eficiencia energética, la digitalización de procesos y el impulso del talento.
El ‘Libro Blanco de la posventa sostenible’ arranca mostrando cómo la movilidad está inmersa en una transformación sin preceden-tes. En su primer capítulo, Smart Mobility, se detalla cómo la electrificación del parque móvil y la expansión de la infraestructura de recarga están redefiniendo la forma en que nos movemos. El crecimiento sostenido de vehículos híbridos y eléctricos en España, unido a la implantación de Zonas de Bajas Emisiones y al auge de la micromovilidad, está impulsando ciudades más limpias, silenciosas y eficientes. Este proceso, además, está alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, convirtiéndose en una palanca clave para reducir emisiones y promover un transporte más seguro y accesible.
El capítulo también resalta el papel fundamental de la innovación: desde los sistemas avanzados de ayuda a la conducción (ADAS), que reducen la siniestralidad y favorecen una conducción más eficiente, hasta la aparición de nuevos modelos de movilidad urbana como el carsharing, los microcoches o la movilidad como servicio (MaaS). Estas tendencias no sólo configuran un nuevo paradigma para los usuarios, sino que también exigen a la posventa adaptarse a tecnologías cada vez más complejas y conectadas, anticipando el futuro de los talleres y del propio ecosistema asegurador.
Reparar, mejor que sustituir
En el segundo capítulo de esta obra se subraya la importancia de priorizar la reparación frente a la sustitución, una práctica que es, por esencia, sostenible. Reparar piezas evita el consumo de materias primas, reduce residuos y disminuye las emisiones asociadas a la fabricación de recambios nuevos. Esta filosofía está íntimamente ligada a la eficiencia del taller y al aprovechamiento del talento técnico, que cobra protagonismo ante vehículos más complejos, electrificados y equipados con materiales avanzados.
El capítulo muestra cómo las técnicas de reparación —desde el trabajo sobre plásticos y aluminio hasta la reparación de faros o de daños por granizo sin necesidad de repintar— permiten incrementar la competitividad del taller a la vez que reducen su impacto ambiental.
También se pone el foco en la incorporación de nuevas tecnologías y herramientas digitales, como los sistemas de estimación inteligente de daños o la digitalización de los procesos de pintura.
En esta obra se destaca especialmente el papel de CESVIrecambios, el Centro Autorizado de Tratamiento (CAT) gestionado por CESVIMAP, consolidado como un referente nacional en economía circular y sostenibilidad aplicada a la posventa. Su actividad se basa en procesos altamente tecnificados de descontaminación, desmontaje y recuperación de piezas, que permiten reintroducir en el mercado componentes originales con todas las garantías de calidad.
En sus 20 años de trayectoria, CESVIrecambios ha tratado más de 53.000 vehículos y ha puesto de nuevo en circulación más de un millón y medio de piezas —unas 20.000 toneladas— evitando la fabricación de nuevos componentes y reduciendo así la extracción de materias primas.
