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Términos de automoción y su historia

Panne y avería. Términos marítimos. 

El término avería no se usaba en tiempos de los primeros motores de combustión interna, utilizados en instalaciones estacionarias. En el libro El conductor de motores de gas y de petróleo (Bailly-Baillière, Madrid 1897), encontramos una curiosa forma de referirse a las averías: “Averiguación de las causas de desarreglo de la marcha de un motor de gas”. 

Avería no estaba en el diccionario mecánico, pero sí en el de transporte marítimo. 

En el comercio colonial español de los siglos XVI y XVII la avería era el daño causado al cargamento de un buque durante la travesía, y era repercutido a partes iguales a todos los propietarios de la mercancía a bordo. Luego fue un impuesto directo para financiar la armada que protegía a las flotas comerciales entre Indias y la metrópoli. Avería hacía referencia a daños.

En Francia existía otro término marítimo, de significado muy diferente: panne. Poner un navío en panne era detener su marcha. Este término entró en el mundo del automóvil galo para definir la situación de parado como consecuencia de un problema. La cercanía del automovilismo francés hizo que panne fuese el primer término utilizado en Cataluña en los primeros años para referirse a una avería, como podemos ver en el libro Las “pannes” del automóvil, editado por Dossat en 1926. Es muy probable que el término francés se eligiera para darle un tono más elegante al título.

El término francés simplificado a “pana” sigue presente en el Diccionari de la lengua catalana del I.E.C. Otro curioso ejemplo lo encontramos en un opúsculo titulado El automóvil y su velocidad, publicado por Leonardo Casals en Barcelona en 1925, con varios poemitas relativos a la conducción, del que reproducimos “Pana natural”. En los años 80 yo mismo tuve ocasión de oír en Barcelona a un viejo conductor hablar de las “panas” de los camiones antiguos.

Sin embargo, en el manual Cómo se conduce y maneja un automóvil del ingeniero E. Lozano, editado en Barcelona en 1913, ya se utiliza avería con el significado actual. También la edición española de El automóvil de gasolina moderno de V.W. Page, traducida por el ingeniero G. Flórez y publicada en Barcelona en 1922 ofrece todo un capítulo de “Localización de averías”.

La pana pronto pasó de moda. 

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