Los combustibles renovables pueden reducir más del 90% de las emisiones del transporte bajo un análisis completo de ciclo de vida. Pedro García Soldado en auto-revista.com.
Los combustibles renovables podrían cubrir más de un tercio de la demanda de combustible para el transporte en España antes de 2030 y alcanzar hasta el 69% en 2050. Esta ha sido una de las principales conclusiones del encuentro ‘Autonomía estratégica, competitividad industrial y descarbonización’, organizado por CRECEMOS en el Congreso de los Diputados y que reunió a más de 150 representantes institucionales y empresas vinculadas al sector energético e industrial.
Durante la jornada, el sector defendió que los combustibles renovables representan una solución inmediata, escalable y compatible con las infraestructuras y vehículos actuales, capaz de reducir la dependencia de combustibles fósiles importados y reforzar la soberanía energética española en un contexto internacional marcado por la incertidumbre geopolítica.
Según los datos presentados, España consumió el pasado año más de dos millones de toneladas de combustibles renovables, una cifra que permitió evitar hasta 5,5 millones de toneladas de CO2, equivalente a las emisiones asociadas a más de un millón de habitantes.
Además, el potencial nacional de producción podría situarse entre 7,5 y 13 millones de toneladas anuales en 2030, multiplicando por seis el volumen actual gracias a la disponibilidad de materias primas y a la capacidad industrial instalada en el país.
El presidente de CRECEMOS y consejero delegado de Sesé, Sergio Treviño, destacó durante el encuentro que “la descarbonización debe ir de la mano de la competitividad industrial y la autonomía energética”, y defendió que los combustibles renovables ya cumplen esos objetivos sin necesidad de grandes desarrollos tecnológicos adicionales.
Por su parte, la directora general de CRECEMOS, Mónica de la Cruz, reclamó un enfoque basado en la neutralidad tecnológica y defendió la creación de una categoría específica para los vehículos impulsados exclusivamente por combustibles 100% renovables.
El sector subrayó además que una de las grandes ventajas de esta solución es su disponibilidad inmediata, ya que los combustibles renovables son totalmente compatibles con el parque automovilístico actual y con las infraestructuras de repostaje existentes. En este sentido, la península ibérica dispone ya de más de 1.600 estaciones de servicio que ofrecen HVO, un combustible diésel 100% renovable.
Más del 90% de reducción de emisiones
Los participantes recordaron también que el transporte representa más del 30% de las emisiones totales del país y señalaron que, bajo un análisis completo de ciclo de vida, los combustibles renovables pueden alcanzar reducciones de gases de efecto invernadero superiores al 90%.
Además de su impacto medioambiental, la cadena de valor asociada a esta industria se consolida como un motor económico e industrial para España. Las empresas integradas en CRECEMOS generan cerca de 100.000 millones de euros de facturación, equivalentes a casi el 6% del PIB nacional, suman inversiones cercanas a los 10.000 millones de euros y emplean directamente a más de 115.000 personas. El sector destacó igualmente el papel vertebrador de esta actividad, apoyada en 40 instalaciones industriales y biorrefinerías distribuidas por todo el territorio nacional, especialmente en zonas rurales.
Los asistentes coincidieron finalmente en la necesidad de avanzar hacia un marco regulatorio estable y un sistema fiscal que incentive el desempeño medioambiental de los combustibles renovables para acelerar su implantación y consolidar su papel dentro de la transición energética española.
